Usted está en Página inicial | Revista Cristo Vive nº 143 | María en el mundo: "Peregrinando y sirviendo"  
   
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     El post-Luján del año pasado se vio reflejado por una inmensa catarata de testimonios que revelan la huella de María en el corazón de muchos peregrinos. Desde el servicio nos cuentan el paso de la Madre a través de la sencillez y la comunión con los hermanos, en este camino de peregrinación y oración.

     "Para mí esta fue una peregrinación distinta, en donde María me invitó a ser testigo del poder de la oración comunitaria, a ser testigo de que Jesús vive en cada hermano y que María es la puerta a Jesús. Este año tenía muchos temores con relación al servicio, que no íbamos a llegar con los preparativos, que íbamos a ser pocos, que no íbamos a conseguir donaciones... y poco a poco, cada vez que nos reuníamos por los preparativos, comencé a dejarme abrazar por María y a darme cuenta que estos temores eran consecuencia de no dejar en sus manos mi vida, para que Jesús se ocupara de obrar sus milagros; María me decía: 'Hacé todo lo que Él te diga', como a los servidores en Caná. Y así, el martes previo en la presencia de mis hermanos servidores, encontré el agua, y Jesús no se hizo esperar, la convirtió en vino (¡¡¡y en crema para masajes, en aspirinas, en medicamentos, en SERVIDORES!!!)" nos cuenta Chelo de San Martín, Bs. As., servidor de Enfermería.

     En esta peregrinación no faltaron los momentos en que ante la dificultad se recurrió a la oración intercesora de María: "Subimos rápidamente a los micros con destino a General Rodríguez y Chelo nos comenta que podremos ir, pero sólo en auto con cinco servidores, dado que el intendente no permite que ingresen los micros por razones de seguridad. Rezamos un Rosario poniéndonos en manos de María y entre misterio y misterio cantábamos, orando a la Madre que siempre nos escucha. Cuando terminamos de rezar habíamos llegado a Rodríguez donde nos notifican que, no sólo podíamos entrar con el auto, sino que también podían pasar los micros. Llegamos a la Casa de la Madre con alegría y sintiendo que nos tendía las manos para entrar." Así nos comenta Graciela Sánchez de Santa María de los Ángeles el paso de los micros en la parada.

 
 

CRISTO VIVE ¡Aleluia!
Nº 143 | Julio - Agosto 2004


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