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El post-Luján del año
pasado se vio reflejado por una inmensa catarata de testimonios
que revelan la huella de María en el corazón de muchos
peregrinos. Desde el servicio nos cuentan el paso de la Madre a
través de la sencillez y la comunión con los hermanos,
en este camino de peregrinación y oración.
"Para mí
esta fue una peregrinación distinta, en donde María
me invitó a ser testigo del poder de la oración comunitaria,
a ser testigo de que Jesús vive en cada hermano y que María
es la puerta a Jesús. Este año tenía muchos
temores con relación al servicio, que no íbamos a
llegar con los preparativos, que íbamos a ser pocos, que
no íbamos a conseguir donaciones... y poco a poco, cada vez
que nos reuníamos por los preparativos, comencé a
dejarme abrazar por María y a darme cuenta que estos temores
eran consecuencia de no dejar en sus manos mi vida, para que Jesús
se ocupara de obrar sus milagros; María me decía:
'Hacé todo lo que Él te diga', como a los
servidores en Caná. Y así, el martes previo en la
presencia de mis hermanos servidores, encontré el agua, y
Jesús no se hizo esperar, la convirtió en vino (¡¡¡y
en crema para masajes, en aspirinas, en medicamentos, en SERVIDORES!!!)"
nos cuenta Chelo de San Martín, Bs. As.,
servidor de Enfermería.
En
esta peregrinación no faltaron los momentos en que ante la
dificultad se recurrió a la oración intercesora de
María: "Subimos rápidamente a los micros con
destino a General Rodríguez y Chelo nos comenta que podremos
ir, pero sólo en auto con cinco servidores, dado que el intendente
no permite que ingresen los micros por razones de seguridad. Rezamos
un Rosario poniéndonos en manos de María y entre misterio
y misterio cantábamos, orando a la Madre que siempre nos
escucha. Cuando terminamos de rezar habíamos llegado a Rodríguez
donde nos notifican que, no sólo podíamos entrar con
el auto, sino que también podían pasar los micros.
Llegamos a la Casa de la Madre con alegría y sintiendo que
nos tendía las manos para entrar." Así nos comenta
Graciela Sánchez de Santa María de los Ángeles
el paso de los micros en la parada.
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