"El pan de los necesitados es la vida de los pobres, privarlos de su pan es cometer un crimen. Quitar al prójimo su sustento es igual que matarlo; el que quita al obrero su salario no difiere del que derrama su sangre". (Eclesiastés 34, 21.22)
Usted está en Página inicial | Revista Cristo Vive ¡Aleluia! nº 134 | Nota
 
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Los diarios aseguran que la desocupación en Catamarca alcanzó este año un pico histórico: más de 19 mil personas no tienen trabajo. Tres días antes, la nota de tapa decía que por lo menos 50 comercios del centro de la Capital de la provincia ­donde se concentra más del 70 por ciento de la población total­ cerraron por la devastadora crisis. "No le vendemos nada a nadie", sentenciaron los propietarios.

Pocas horas después de que los índices de desocupación fueran anunciados por el Instituto Nacional de Estadística y Censo, se daba a conocer otra arista terrible de la misma crisis: Catamarca era unas de las provincias que más alto índice de menores con necesidades básicas insatisfechas tiene en el país.

Las radios silban la noticia y en poco tiempo toda la provincia sabe qué está pasando. La crisis económica arrolladora que sepulta al país en los últimos meses, revela a cada paso una faceta distinta y más cruel que la anterior. Nada escapa al todopoderoso "factor económico", usado y manoseado por funcionarios y políticos para explicar los motivos de lo que está ocurriendo cuando chicos de cuarto grado se desmayan en el aula porque no desayunaron esta mañana, ni cenaron anoche, ni almorzaron ayer.





 

La situación de la pobreza en Catamarca es un reflejo de la que se registra en todo el noroeste. Salta, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero se encolumnan entre las regiones más pobres del país.

Las cifras son contundentes: cerca del 30 por ciento de la gente que tiene trabajo en la provincia, gana menos de 200 pesos por mes. De los desocupados, casi todos tienen entre 20 y 29 años, son solteros mayormente, pero tienen por lo menos más de un hijo a cargo.

El costo de la canasta familiar se elevó, devaluación mediante, a más de 140 pesos mensuales para los productos básicos, sin contar rubros como salud, higiene, vestimenta o educación.

En tanto, sólo en la capital de la provincia, el estado paga los sueldos de 15 concejales que cobran entre 2.000 y 2.500 pesos. Diputados y senadores cobran entre 3.700 y 5.000 pesos, y en las playas de estacionamiento cercanas a la Legislatura provincial se pueden ver casi como en una grotesca alineación, camionetas cuatro por cuatro y automóviles importados con chapas oficiales. > siguiente


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